Alguien se sintió orgulloso
No me malentiendan, no me atrevo a señalar como malicia aquello que puede ser explicado como ignorancia. Sin embargo, me enfurece enormemente las cuestiones que deambulan al son de esta falta de respeto.
Verán, más allá de que un grupo de profesionales haya hecho una tapa como esta, me preocupan distintas cuestiones que me gustaría remarcar.
Edward Said desarrolló el concepto de Orientalismo como la ideología por la cual Occidente define Oriente para poder definirse a sí misma en contraste.
El Orientalismo, entonces, es el conjunto de ideas y conocimientos sobre Oriente que reafirman la superioridad de Occidente mediante el extrañamiento de Oriente. Es, en resumen, la conformación de la otredad.
Pensando un poco en Said, no me resulta para nada sorprendente que las bromas de estirarse los ojos para “simular” el rasgo asiático sea celebrado como chiste, incluso original, y que a nadie le parezca racista.
Lo que se señala es aquella diferencia que todavía puede considerarse humor. Humor como el de antes, el que se reía de los demás. Casi como un último bastión de la gastada políticamente incorrecta. Aquella soberbia de tener la suerte de no estar del otro lado, como si fuera ganada con esfuerzo.
La necesidad de decir que “no te representan”, cuando es la primera vez que no te representan entre un mar de gente que jamás fue representada. Es la terquedad con la que defendés “el humor” cuando el chiste de todos modos está tan gastado que no tiene ni un atisbo de gracia. Es la exagerada atención al tecnicismo para disimular el punto importante del que se está hablando.
Alguien se sintió orgulloso de hacer esta tapa. Quizá esa persona se sintió ingeniosa porque se la aprobaron, porque se la publicaron y, entre mates, cuanto menos se sintió satisfecha.
Por eso me enfurece. A mí no me molesta la persona que hizo esta tapa, me molesta su ignorancia. No quiero desestimar la posibilidad de que quien hizo esto sea buena persona. No obstante, también es una persona que desde su ignorancia creyó que hacía un chiste sin darse cuenta que si es un chiste tener los ojos así, entonces lo que se celebra es no ser como yo.
Es escondido en los rincones del orgullo el lugar en donde habita la discriminación. Recóndito en la identidad de uno, no siendo el otro.